domingo, 22 de febrero de 2026

 ¿Por qué deseamos lo que nos sienta mal? 

                                                        El misterio del "Efecto Donut"



Seguro que te ha pasado: tienes delante ese dulce increíble (en mi caso, un donut de Hi Cream relleno de chocolate con una gallete Lotus encima) y, aunque sabes perfectamente que a tú estómago no le va a hacer ninguna gracia, no puedes parar. En ese momento, no eres tú quien decide, es tu cerebro.

Aquí te explico por que ocurre este fenómeno y por qué no deberías castigarte por ello.

1. El secuestro de la dopamina

Nuestro cerebro está programado para la supervivencia. Por eso, al ver ese donut, tu sistema de recomensa libera dopamina. La dopamina busca el placer inmediato, no tu bienestar a largo plazo. Es tan potente que silencia a la parte lógica que te dice: "oye, que esto te da pesadez".

2. El diseño de la tentación

Empresas como Hi Cream dominan el "Bliss Point" (punto felicidad). No es solo el sabor, es la complejidad sensorial:
  • El crujiente de la galleta Lotus.
  • La cremosidad del chocolate.
  • La suavidad de la masa.
Esta mezcla de texturas hace el cerebro se "emocione" y pida más antes incluso de haber terminado el primer bocado.

3. Memoria selectiva: Placer vs. Dolor

El cerebro recuerda con total nitidez el sabor y la felicidad del primer bocado (placer instantáneo), pero es muy malo recordando el malestar que llega una rato después (dolor retardado). Para tus instintos, el "ahora" siempre gana al "después".

4. El efecto emocional

A veces no comemos por hambre real, sino por hambre hedónica. Si estás cansado, estresado o simplemente buscas un premio, tu cerebro busca el camino más corto hacia la serotonina, y ese camino suele estar lleno de chocolate.

Entender que es una respuesta biológica, te permite recuperar el control. La próxima vez que te pase, recuerda:

  1. Haz una pausa: Dale 10 minutos a tu parte lógica para que "despierte".
  2. Disfruta sin culpa: Si decides comerlo, hazlo siendo consciente. El estrés de la culpa a veces sienta peor que el propio donut.
Cuidarse para vivir mejor no significa ser perfecto, sino entender cómo funcionamos para tomar mejores decisiones cada día.

viernes, 26 de diciembre de 2025

Días grises, autenticidad y calma...

Martes encapotado. El cielo gris, el frío que cala, la  humedad que se cuela hasta los huesos, sin ver el sol, y ese agotamiento acumulado que no siempre se ve, pero que se siente. 

Los días grises, fríos y húmedos son los que nos invitan a la introspección y al autocuidado.

Es un acto de coraje y valentía mostrar nuestra verdad más profunda, eso es lo que nos hace únicos y nos hace conectar con los demás. El riesgo de mostrar tu verdad es el miedo al juicio, al rechazo, pero la recompensa es la conexión real. Cuando te atreves a mostrar tu agotamiento, tu tristeza o tu lucha, le das permiso a otros para hacer lo mismo. Tu autenticidad no solo te libera a ti, sino que se convierte en un faro para quien también está navegando por situaciones parecidas. 

Quiero reivindicar que no todos los días tenemos que ser productivos o como se ha puesto de moda... fluir. Hay días que simplemente son. Y eso también está bien. 

Cuando te preguntan: "¿cómo estas? ¿cuántas veces respondes con un "Bien, gracias", aunque por dentro sientas que te estás desmoronando? Vivimos en una era donde la fachada es lo más importante. En un mundo lleno de filtros y estados perfectos en redes sociales. Pero... ¿qué precio tiene esconder tu verdad?  ¿Es esa la razón por la que, a pesar de estar tan conectados, nos sentimos tan solos?

Date permiso para estar cansada. Para tener la batería fundida. Eres real. No tienes que "estar siempre en marcha". Necesitas parar.

Hay días en los que te estancas, Reconócelo. Hoy no puedes con todo. No eres una máquina. Eres  humana. Tienes ciclos. Tienes inviernos internos.

Este mensaje también es para todas esas mujeres que conozco, o no, que me leen, que conviven con la fibromialgia, la fatiga crónica o cualquier condición invisible. No estás sola. 

Cuando dejas de pelear contra tu propio cansancio, sueltas una mochila llena de piedras que ni siquiera sabías que cargabas. Aceptar tu fragilidad no es rendirse. 

Y en esa pausa, en ese silencio... también hay vida.

Si este texto te ha resonado, te invito a expresarte. Puedes dejar tu comentario, compartir tu vivencia o simplemente decir "estoy aquí". 


lunes, 21 de julio de 2025


FOTOBIOMODULACIÓN:

El arte de curarse con la luz

    Vivimos una nueva era en el cuidado de la salud: una que integra ciencia, conciencia y tecnologías naturales que respetan el cuerpo. En este articulo quiero compartir lo que he aprendido sobre la fotobiomodulación, una técnica que me ha inspirado profundamente en mi camino hacia el bienestar.

 

    ¿Qué es la fotobiomodulación?

             Es una terapia no invasiva que utiliza luz de baja intensidad (como LEDs o láseres                suaves)         para                                    activar procesos de reparación celular, reducir            la inflamación y estimular la regeneración de tejidos. Su nombre lo dice todo:                              
            foto = luz
            bio = vida
            modulación = ajuste 


            La luz no destruye, sino que reactiva. Estimula la mitocondria ( el motor celular),                    mejora la                    producción de ATP (energía celular) y potencia la oxigenación y             la inmunomodulación.

        De paciente pasiva a protagonista activa

    Durante años, muchas personas han delegado su salud a tratamientos convencionales. Pero hoy, gracias al acceso a la información y el despertar colectivo, entendemos que la salud es mucho más que ausencia de síntomas. Es energía, equilibrio y una elección consciente. Tú eres la protagonista de tu bienestar.

Fascinación por el cuerpo humano

    El cuerpo humano y lo que ocurre dentro de el, me fascina profundamente.  Y si hay algo que me intriga especialmente, son las células madre.

¿Qué son?

    Son células  pluripotenciales, capaces de transformarse en cualquier tipo de célula: piel, hueso, músculo, sangre...

 

¿Dónde están? 

    -En la sangre.

    -En la médula espinal.

    -En el útero femenino durante el periodo fértil.

¿Cómo actúan?

    Cuando hay una lesión, el cerebro envía una señal y las células madre acuden al lugar afectado para regenerar el tejido. Son como un equipo de emergencia versátil. 

¿Qué pasa con la edad?

    -Al nacer: tenemos miles de millones de células madre activas.

    -A los 30 años: se reduce hasta un 60%.

    -A los 60: solo queda aproximadamente un 10% funcionando.

    Esto explica por qué la recuperación son más lenta con los años.

¿Cómo se relaciona esto con la fotobiomodulación? 

        La fotobiomodulación puede reactivar células madre dormidas mediante la estimulación         del péptido GHK-Cu, usando luz infrarroja del propio cuerpo. La fotobiomodulación                puede aplicarse de muchas formas, pero una de las mas sorprendentes y accesibles es         a través de los parches Lifewave.

    

Beneficios observados

    Estudios clínicos han demostrado que el uso continuado de esta tecnología puede:

    -Reactivación de  más de 4.000 genes

    -Mejora del sistema inmune y emocional

    -Regeneración de músculos, huesos, piel y vasos sanguíneos.

             -Mejora del sueño, memoria, circulación.

             Incluso deportistas de élite han reportado mejoras en movilidad, dolor y reducción                 de medicamentos

                ¿Te resuena?

    Cada cuerpo tiene su propio ritmo, su historia y su capacidad de sanar. Si lo que has leído despierta tu curiosidad o resuena contigo, estaré encantada de compartir más. Escríbeme, pregúntame. Si quieres saber cuál es el parche más adecuado para ti, escríbeme, pregúntame, y lo descubrimos juntas. https://lifewave.com/3130410  

Este es solo el comienzo de un camino de salud consciente... y lo podemos recorrer juntas. 








jueves, 27 de marzo de 2025

En primavera la vida renace


Llega el florecer de los árboles, de las flores, vuelve a brotar la vida en la tierra, se disfrutan de más horas de luz, dejando atrás el recogimiento y el frío del invierno. Esta estación nos invita no solo a disfrutar de la naturaleza, sino también a cuidar de nuestro cuerpo. Es un buen momento para darle un respiro al sistema digestivo, especialmente para limpiar y revitalizar el hígado. 

La clave de una depuración hepática está en reducir nuestra carga tóxica. Liberar al organismo de excesos acumulados y toxinas es una manera de autosanarse.

La naturaleza, sabia como siempre, nos regala en primavera una abundancia de alimentos frescos, llenos de vida, como hojas verdes, frutas, raíces y semillas. Estos alimentos no solo están en su punto óptimo, sino que también conservan toda su vitalidad, enzimas y nutrientes.

Prioriza la alimentación natural 

Los vegetales crudos o poco cocinados son pilares fundamentales en una dieta depurativa. Conservan intactos sus nutrientes esenciales y nos ayudan a sentirnos saciados. Además, poseen la fuerza vital que les ha dado la tierra. Sin embargo, si los vegetales crudos no te sientan bien, puedes optar por métodos ligeros como el vapor. Adereza con plantas frescas, hierbas aromáticas y un buen aceite de oliva en crudo para potenciar su efecto depurativo.

En estos días de limpieza, es importante dejar de lado hábitos poco saludables como el tabaco, el café, o el alcohol y retirar los ultraprocesados y azúcares refinados. Además de incluir ejercicio moderado adaptado a nuestras necesidades.  A cambio, podemos introducir ingredientes que apoyen al hígado en su proceso natural de desintoxicación.

Alimentos que cuidan tu hígado

-Kale: Rica en antioxidantes y clorofila, ideal para eliminar toxinas.

-Cítricos: Su vitamina C y flavonoides potencian la actividad hepática.

-Chucrut: Un fermentado lleno de probióticos, que favorece la salud intestinal y, por extensión, la función del hígado.

-Apio y nabo:  Estimulan el flujo de bilis, esencial para la desintoxicación.

-Espinacas: Altas en antioxidantes que protegen y regeneran el hígado.

-Frutos rojos: Como arándanos, frambuesas, moras, fresas, cerezas, madroños, grosellas, llenos de antocianinas y antioxidantes que combaten el daño oxidativo.

-Aguacate y germinados: Ayudan a la producción de glutatión, un antioxidante clave para la salud hepática.

-Remolacha: Su betaína reduce la acumulación de grasa en el hígado.

-Piña, cúrcuma y jengibre: Aliados antiinflamatorios que optimizan su función

-Coliflor: Rica en compuestos azufrados que activan enzimas detoxificantes.

Una llamada a cuidarnos

La primavera no es solo una estación de renovación para la naturaleza, sino también para nosotros mismos. Aprovecha este momento para nutrir tu cuerpo con alimentos llenos de vida y darle al hígado el descanso que se merece.  Un estilo de vida más consciente comienza con pequeños cambios, que, poco a poco, transformarán tu bienestar.

Si quieres aprender más sobre cómo incorporar estos alimentos en tu día a día, te invito a participar en mis talleres de cocina saludable, antiinflamatoria, y sin gluten. Descubre recetas deliciosas, fáciles de preparar y diseñadas para cuidar tu cuerpo mientras disfrutas del proceso. Te invito a formar parte de nuestra comunidad Alimentació Conscient. Nos reunimos una vez al mes. Contacta conmigo para descubrir todo lo que voy preparando: talleres, recetas, consejos...

Y me despido con esta cita: "Lo único que sé con certeza es que lo que das vuelve a ti".


 

sábado, 11 de enero de 2025

 Hábitos antiinflamatorios: Comienza el año con bienestar

Cada inicio de año, las redes sociales se inundan de listas de buenos propósitos para empezar con buen pie. Pero, ¿Qué tal si este año te enfocas en algo que realmente puede transformar tu salud y felicidad? Te propongo una lista de hábitos antiinflamatorios que, aunque no sientas inflamación, te ayudarán a sentirte  más sano y feliz. 

No necesitas adoptar todos estos hábitos de golpe. Elige uno que te llame la atención o que creas que más te beneficiará.  Recuerda,  los pequeños pasos constantes en tu día a día se convierten en grandes logros. ¡Así que empezamos!


  • Movimiento

  • Ayuno 

  • Hidratación

  • Alimentación antiinflamatoria

  • Microbiota saludable

  • No alcohol y no tabaco

  • Vitamina D y Grownding (poner los pies en la tierra)

  • Baño con sales de magnesio

  • Gestión del estrés

  • Sueño de calidad

  • Contacto con la naturaleza

  • Mantener una postura adecuada


Movimiento: El ejercicio regular es fundamental para mantener una buena salud y reducir la inflamación. Actividades como caminar, nadar, practicar yoga o hacer ejercicio de fuerza ayudan a mejorar la circulación, fortalecer el sistema inmunológico y reducir los marcadores inflamatorios en el cuerpo.

Intenta moverte al menos 30 minutos al día y encuentra el ejercicio que mejor se adapte a lo que necesitas.



Ayuno: El ayuno intermitente puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la salud metabólica. Por ejemplo, puedes empezar por 14-16 horas de reposo o descanso sin comer para empezar a notar sus beneficios. 


Hidratación: Mantenerse bien hidratado es esencial para la salud general y para reducir la inflamación. El agua ayuda a eliminar toxinas del cuerpo y a mantener las funciones celulares óptimas. 


Alimentación Antiinflamatoria: Se trata de comer alimentos reales no productos procesados. Prioriza aquellos alimentos con propiedades antiinflamatorias como las frutas, verduras, pseudocereales, proteínas de calidad, grasas saludables y especias antiinflamatorias, que son ricos en nutrientes esenciales y antioxidantes. Evita los productos ultraprocesados y los azúcares. Si todavía no formas parte del grupo alimentación consciente, solo has de decírmelo. Nos reunimos una vez al mes, cocinamos y aprendemos unos de otros.


Microbiota Saludable: Mantener una microbiota intestinal saludable es crucial para reducir la inflamación. Consume alimentos ricos en probióticos, como el yogur, el kéfir, el chucrut. También es importante incluir prebióticos en tu dieta, como la fibra de frutas, verduras y granos enteros, que alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino.


No alcohol y No tabaco: El consumo de alcohol y tabaco pueden aumentar la inflamación en el cuerpo. Reducir o eliminar estos hábitos puede tener un impacto significativo en tu salud general y en la reducción de la inflamación. Busca apoyo si necesitas ayuda para dejar de fumar o dejar de consumir alcohol.


Vitamina D: La vitamina D juega un papel importante en la regulación del sistema inmunológico y en la reducción de la inflamación. Puedes obtener vitamina D a través de la exposición al sol, alimentos como el pescado graso y los huevos, o suplementos. Consulta con un profesional de la salud para determinar si necesitas un suplemento de vitamina D.


Grounding: El grounding, o contacto con la tierra, implica caminar descalzo sobre superficies naturales como la hierba, la arena o la tierra. Se cree que este contacto directo con la tierra puede ayudar a reducir la inflamación, mejorar el sueño, y aumentar el bienestar general. Intenta pasar tiempo al aire libre y en contacto con la naturaleza siempre que sea posible.


Baño con Sales de Magnesio: Los  baños con sales de magnesio pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor muscular. El magnesio es un mineral esencial que juega un papel en muchas funciones corporales, incluyendo la relajación muscular y la reducción del estrés. Añade una taza de sales de Epson en tu baño y relájate durante 20-30 minutos. 


Gestión del estrés: El estrés crónico puede aumentar la inflamación en el cuerpo. Practicar técnicas de relajación como la meditación, la respiración profunda o el yoga puede ayudar a reducir el estrés y la inflamación.


Sueño de Calidad: Dormir bien es esencial para la salud general y para reducir la inflamación. Intenta mantener una rutina de sueño regular y asegúrate de dormir entre 7 y 9 horas cada noche.


Contacto con la naturaleza: Pasar tiempo al aire libre y en contacto con la naturaleza puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar el bienestar general. Intenta pasar tiempo en parques, bosques o cerca de agua siempre que sea posible.


Mantener una postura adecuada: Evitar malas posturas y realizar ejercicios de estiramiento puede prevenir la inflamación relacionada con el estrés.


Te animo a que elijas uno de estos hábitos y lo integres en tu vida. Observa cómo te sientes. La clave está en la constancia. Cada pequeño paso que tomes cuenta y, con el tiempo, estos hábitos se convertirán en una parte natural de tu rutina diaria.


Como dijo Mahatma Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Empieza por ti mismo y verás cómo todo a tu alrededor también mejora.


Para más información y recursos sobre hábitos antiinflamatorios, puedes contactar conmigo para ver lo que más se adapta a tus necesidades. Si conoces a alguien a quien esta información puede ayudarle, compártela. Todo lo bueno que nos llega a nuestra vida, hay que compartirlo.

Gracias por leerme.




viernes, 29 de noviembre de 2024

 ¿Qué pasa con el gluten?


El gluten es una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y sus híbridos.

Esta proteína aporta viscoelasticidad a las masas hidratadas con harinas de estos cereales y permite elaborar productos como el pan. 

El gluten es uno de los alérgenos más importantes, causando dos tipos de intolerancias: la celiaquía y la sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC).

La normativa europea obliga a destacarlo con letra diferente en la lista de ingredientes para que los consumidores puedan identificarlo rápidamente.

Se considera que entre un 1-2% de la población padece celiaquía y un porcentaje desconocido padece SGNC. 

Además, algunas personas pueden tener alergias e intolerancias a otros componentes de estos cereales.

Los expertos más reconocidos en el ámbito internacional sobre el gluten y su impacto en la salud dicen que no debemos retirarlo si no tenemos una intolerancia.

El cultivo de cereales ha cambiado mucho, especialmente durante el último siglo, con el uso de pesticidas para asegurar las cosechas.

En Europa y otras partes del mundo, hay límites máximos permitidos de residuos de pesticidas en los alimentos, siendo más altos en los cereales.

El pan moderno, nada tiene que ver con el que comían nuestros abuelos.  Se elabora principalmente con trigo moderno, harinas refinadas, almidones, restos de pesticidas, fermentaciones rápidas, levaduras rápidas y aditivos. Estos factores tienen un papel determinante en el incremento de celiaquías, intolerancias y otras enfermedades autoinmunes o inflamatorias.

El pan moderno contiene proteínas del trigo, como las aglutininas (WGA), que estimulan la síntesis de citoquinas proinflamatorias. !Y si solo fuera eso!...

El trigo moderno, conocido como trigo hexaploide (Triticum aestivum), tiene un genoma compuesto por 42 cromosomas. Esto significa que tiene seis conjuntos de cromosomas (hexaploide), en comparación con los dos conjuntos (diploide) que tienen muchas otras plantas. Esta complejidad genética le permite producir una gran cantidad de proteínas distintas, aproximadamente 23.788 proteínas. (1)

La mayor cantidad de cromosomas en el trigo moderno implica que tiene más información genética, lo que resulta en una mayor diversidad de proteínas. Esto puede influir en varias características del trigo, como su resistencia a enfermedades, su adaptabilidad a diferentes condiciones ambientales y su contenido nutricional. Sin embargo, también significa que el trigo moderno tiene más gluten y otras proteínas que pueden ser problemáticas para algunas personas. (2)

En comparación, las variedades antiguas de trigo, como el trigo einkorn (Triticum monococcum), son diploides y tienen solo 14 cromosomas. Estas variedades contienen menos gluten y pueden ser más fáciles de digerir para algunas personas. (3)

Para personas con sistemas digestivos sensibles, se recomienda consumir pan de trigos antiguos, cereales sin gluten o pseudocereales. 

Y ahora, antes de acabar, me gustaría hablaros de la foto de mi amigo agricultor ecológico David Muncunill. La primera vez que vi esta foto, me sorprendió la impresionante altura del trigo, que supera los 1'75 metros. Es un espectáculo raro en la actualidad, ya que los campos de trigo modernos suelen tener plantas mucho más bajas. Hoy en día, el trigo se cultiva con variedades más cortas para facilitar la cosecha y resistir mejor a los vientos fuertes. Esta imagen, de hace algo más de 15 años, muestra un paisaje agrícola poco común, una época en la que los cultivos alcanzaban su altura natural.

Hacer pan casero puede ser una actividad adictiva y gratificante, así que ya lo sabes, ponte manos a la masa. 

Bibliografía: 

1. https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2018/08/16/5b75ab13468aeb3d7e8b458b.html

2. https://www.ias.csic.es/desarrollan-el-primer-mapa-genetico-de-las-secuencias-repetidas-de-adn-de-trigo/

3.https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/descifrado-el-genoma-del-trigo



martes, 24 de octubre de 2023

 BENEFICIOS DEL AYUNO INTERMITENTE


Hoy en día, debido a nuestro estilo de vida, sobrepasamos la capacidad que tiene nuestro cuerpo para depurarse. La ingesta de alimentos muy procesados, la sobrealimentación, el sedentarismo, la exposición a contaminantes como pesticidas, herbicidas, aditivos, etc., hacen que nuestros  mecanismos de limpieza  a través de los órganos depurativos como son el intestino (heces), el hígado, los riñones (orina), la piel (sudor)  y los pulmones (respiración), no sean suficientes para eliminar las toxinas acumuladas.

Más allá de ser una moda, el ayuno es una herramienta terapéutica muy potente. Es un proceso natural, que también realizan los animales. Esta práctica consigue que el organismo se limpie y funcione mejor. 

El primer beneficio es facilitar la eliminación de toxinas ácidas acumuladas. Es un proceso de limpieza, reciclaje y renovación celular, o lo que se denomina autofagia.

Cuando hacemos ayuno, dejamos de ingerir  alimentos y esto permite a las células, órganos digestivos y de absorción descansar y ahorrar energía. Ahora nuestro cuerpo se centrará en depurar las células dañadas, sustancias inflamatorias y que generan toxicidad en el organismo en vez de digerir alimentos.

Además, el ayuno también nos ayuda a reducir la inflamación en nuestro cuerpo. Según un estudio presentado en las Sesiones científicas 2021 de la Asociación Americana del corazón, el ayuno intermitente puede reducir la inflamación crónica de bajo grado que se produce en todo el cuerpo. Esta inflamación está relacionada con enfermedades crónicas como problemas cardiovasculares, metabólicas e incluso varios tipos de cáncer. 

La digestión estimula el sistema inmunitario. La comida no deja de ser algo extraño a nuestro cuerpo, y el organismo ha de identificarlo. Al no comer, dejamos que este sistema descanse y se potencian nuestras defensas.

La pérdida de peso y grasa visceral es quizás el beneficio  más conocido que ha llevado al ayuno a la fama, pues ayuda a consumir menos calorías y aumentar el índice metabólico. En realidad, cuando dejas de comer, no dejas de alimentarte porque lo haces a partir de las reservas de grasa almacenadas.

Además, el ayuno tiene otros beneficios, para la salud, como:

Reducción de los niveles de insulina: El ayuno puede ayudar a las personas con prediabetes y diabetes tipo 2.

Herramienta antienvejecimiento: El ayuno puede reducir el estrés oxidativo, que es causado por moléculas inestables llamadas radicales libres. Estos radicales libres reaccionan con otras moléculas como la proteína y el ADN,  y los dañan causando el desarrollo de enfermedades. 

Mejora la salud cerebral:  Facilita la producción de un factor de crecimiento del cerebro que ayuda a madurar neuronas de determinadas partes del cerebro y a generar mejores conexiones neuronales entre las células nerviosas. Esto nos da claridad mental, aumenta la creatividad y la inteligencia.

Fomenta la salud mitocondrial:  ayuda a aligerar o prevenir la mayoría de enfermedades inflamatorias y degenerativas crónicas.

Da una sensación de vitalidad y energía. También conseguimos favorecer una mejora de la salud intestinal, un pilar vital de nuestra salud. Mejora la calidad del sueño

Hay muchos tipos de ayuno. Debe durar un mínimo de 12 horas, lo que se considera un ayuno fisiológico.  El ayuno se debe individualizar y adaptarlo a cada persona, no vale hacerlo porque está de moda. Hay que tener en cuenta: el estado de salud física y emocional, los hábitos alimenticios y las adicciones (café, tabaco), las responsabilidades laborales y familiares. 

Mis recomendaciones: Intentar cenar lo más temprano posible, no más de las 20:00 h, y empezar dejando 12 horas entre la cena y el desayuno, Por ejemplo: cenar a las 19:00 y no desayunar hasta las 07:00. Cuanto más larga sea la franja de no ingerir comida, mayores beneficios se producen en el cuerpo. Puedes  ir alargando las horas hasta 16-18. 

Comenzar a practicar el ayuno cuando estés más tranquilo, no cuando estés sobrecargado de trabajo, puede ser beneficioso para ti.  Pueden ser buenos momentos para empezar, después de periodos de excesos, como pueden ser las vacaciones de verano, o en Navidad. 

El ayuno está contraindicado si hay extremada delgadez y otros trastornos alimentarios, como la anorexia. O personas muy ancianas con arteriosclerosis cerebral o insuficiencia renal o hepática. Tampoco embarazadas.

Espero que este artículo te haya sido útil  y te animes a practicar el ayuno como parte de tu rutina para sentirte mejor.

¡Te deseo salud!