domingo, 21 de abril de 2019


Aunque parezca exagerado, y que conste que no me gustan las cifras, hace poco leí que el 80% de los productos que hay en el supermercado son ultraprocesados.

Ante el imparable aumento de enfermedades crónicas, diabetes tipo 2, obesidad, alergias alimentarias,  enfermedades cardiovasculares... no puedo menos que preguntarme ¿qué está pasando? ¿qué estamos haciendo mal? ¿podemos hacer algo? Por supuesto que sí. Lo primero es, estar informado. Porque la información nos da poder de decisión.

Los ultraprocesados contienen en su composición, alguno de estos 5 ingredientes, o todos a la vez:

-AZÚCAR AÑADIDO: en las etiquetas suelen aparecer como, azúcar, dextrosa, jarabe de glucosa y fructosa, jarabe de maíz, sacarosa, maltodextrina, zumo concentrado, azúcar invertido, azúcar de caña, melaza, caramelo, sirope o néctar de agave, glucosa...
Acuérdate: todo lo que termina en "osa"es azúcar.

-HARINAS REFINADAS: harina de trigo, harina de maíz, harina de arroz... cualquier harina que no especifique integral. También almidones añadidos.

-ACEITES (grasas) VEGETALES REFINADOS: aceite de girasol, soja, maíz, algodón, semilla de uva, palma, cártamo, sésamo, coco. Cualquier aceite que no especifique que sea virgen. Aceites fritos u horneados.

-ADITIVOS: hay más de 340 aceptados actualmente para los productos ultraprocesados. Colorantes artificiales, conservantes, nitritos, emulsionantes, potenciadores del sabor, edulcorantes...

-SAL en exceso.

Todos estos muy baratos para la industria.

No son saludables, no solo no nos nutren  si no que nos enferman. Y será así hasta que los intereses económicos de la industria alimentaria, vayan por delante de la salud del consumidor.

A los ultraprocesados no se les puede llamar comida, sino preparaciones industriales comestibles.

Contienen sustancias adicctivas, ¿nunca has pensado porque cuando empiezas a comer patatas fritas de bolsa, tienes la sensacion de que no puedes parar de comer? Solo un ejemplo el glutamato monosódico, es un potenciador del sabor, precisamente para eso, para que un producto sea adictivo.

¿COMO IDENTIFICARLOS?

Algo muy sencillo, en la lista de ingredientes de un ultraprocesado aparecen más de 5 ingredientes. 

Las largas listas de ingredientes contienen muy poca o ninguna materia prima o alimento completo.

Están diseñados para ser productos listos para consumir, precocinados o que solo se deben calentar.

Suelen tener sabores muy intensos, envases y embalajes muy atractivos, fuertes y agresivas campañas de marketing (normalmente dirigidas a niños y adolescentes), estos me parecen los peores. La industria los fabrica para acostumbrarlos a estos sabores, ya desde pequeños, asegurándose así clientes cuando sean adultos.

TRUCOS PARA REDUCIR SU CONSUMO

No soy quién para decirte cómo has de alimentarte, es una decisión personal, pero si has llegado hasta aquí, es porque te interesa tu salud y la de tu familia, así que unas recomendaciones, nunca van mal.

-No compres de forma habitual: bebidas azucaradas y energéticas, bollería, galletas y cereales de desayuno azucarados, chocolates, helados, panes envasados, patatas chips y snacks de todo tipo, yogures de sabores y otros postres lácteos azucarados, zumos envasados, batidos de leche y fruta y de leche y cacao, salsas, leches de crecimiento y otros productos especiales para recién nacidos (potitos), platos precocinados o preparados...

-Evita ofrecer estos alimentos a los recién nacidos o niños pequeños. Están descubriendo los sabores de los alimentos y es bueno que conozcan los sabores naturales para que en el futuro disfruten con las preparaciones de alimentos frescos y mínimamente procesados.

-Vuelve a la compra de los alimentos básicos, frescos o mínimamente procesados, sin envasar y con lista de ingredientes únicos o bien que sean cortas: fruta fresca, verduras y hortalizas, legumbres, aceite de oliva virgen, frutos secos, pan, patatas, pasta, arroz, cereales integrales, pescado, carne, huevos...

-Disfruta con la preparación de los alimentos, aquí hago un alto en el camino y reflexionemos.
La vida nos hace ir a toda velocidad, no hay tiempo, para cocinar, aveces ni para ir al mercado y yo me pregunto... ¿no vale la pena hacer un parón?  pensa en esto... si trabajamos para comer, que es una necesidad básica para vivir,  pero trabajamos tanto que no podemos comer, bueno comer comemos, pero mal, me refiero a comer saludable.

Sé que aquí muchos que me leéis ya estáis pensando... pero hay que pagar una hipoteca, pagar un coche, el colegio, el médico... y tenéis toda la razón del mundo. 

Pero sirva este artículo, que he escrito con mucho cariño, para reflexionar y asegurarnos de que es lo más importante.

Os puedo asegurar que dedicar tiempo a cocinar es un acto gratificante y no requiere grandes habilidades, de eso yo soy un claro ejemplo, y es la mejor inversión que puedes hacer por tu salud.

Después de todo esto, quizás te preguntes, pero ¿qué puedo comer? Come comida de verdad, real.